Visión de país

Un país con una democracia consolidada, donde los ciudadanos desarrollan su cultura democrática, mediante la participación consciente en la vida política del país; donde sus lideres políticos representan auténticamente las aspiraciones de la ciudadanía y asumen el compromiso de trabajar con ética para lograr el desarrollo del país; donde los gobernantes y gobernados respetan y hacen respetar la Constitución y las Instituciones fundamentales que lo conforman; y se promueve y garantiza el respeto irrestricto de los derechos humanos, la libertad de expresión, ideas y cultos siempre que no afecte valores morales ni altere el orden público.

Un país con un Estado moderno, normativo, fiscalizador y servidor, con plena autonomía de poderes, y cuya dimensión se adecua a las necesidades reales de funcionamiento dentro de un marco de eficiencia y eficacia.

Un país donde el sistema de justicia cumple sus funciones con absoluta autonomía, eficiencia y equidad garantizando la igualdad de todos los ciudadanos ante la Ley.

Un país con un sistema educativo basado en la formación de valores, que promueve el desarrollo integral de la persona humana, su preparación para la vida y el trabajo; fomenta la solidaridad, el respeto y la formación de su identidad.

Un país descentralizado, que busca el desarrollo integral de las regiones para convertirlas en polos de desarrollo, donde las organizaciones políticas, regionales y locales desarrollan sus actividades de gobierno, respetando la identidad y valores culturales de sus pueblos.

Un Estado promotor y regulador de los procesos de creación de riqueza, que promueve el desarrollo sostenible y sustentable, en el marco de una economía social de mercado; y que propicia una justa redistribución de la riqueza generada.

Un país con estabilidad económica, jurídica y política, donde la empresa privada es la fuerza impulsora del crecimiento sostenido, y el Estado es más eficiente en la atención de la áreas de salud, educación, seguridad, servicios públicos e infraestructura.

Un Estado soberano, insertado plenamente en el contexto internacional, que promueve y lidera los procesos de integración regional y con otros países, basándose en los mecanismos de la diplomacia y en el respeto de las normas y tratados de derecho internacional.

Un Estado con una sólida moral nacional, generadora de acciones sociales colectivas que coadyuven a la consecución de nuestros objetivos, a través del consenso nacional y la cooperación en los temas fundamentales que afectan la vida nacional.

Un país orgulloso de su cultura y abierto a la cultura global; un Estado que conserva y protege su patrimonio cultural y medio ambiente; poseedor de una cultura ecológica y que promueve y lidera el concepto de defensa nacional y global contra los desastres naturales y los producidos por el hombre.

Un Estado que garantiza la vida de sus ciudadanos en un ambiente de paz y seguridad ciudadana, con una Policía Nacional eficiente profesional y respetada. De igual modo, que garantiza la soberanía, integridad territorial e intereses económicos con Fuerzas Armadas disuasivas, modernas y altamente profesionales, las que a su vez contribuyan significativamente en el desarrollo del país.